PRIMERA INTRODUCCIÓN A SUBUD

Subud en sí, aunque está basado en una experiencia espiritual, no es ni una religión ni una enseñanza, sino el reconocimiento de la existencia del Poder de Dios que llena y dirige todo el universo, tanto lo que se puede ver como lo que resulta invisible a nuestra vista ordinaria; es también la experiencia de este mismo Poder al actuar dentro de cada persona. En Subud no hay ni dogma, ni credo, ni sacerdotes, y el único líder es Dios Uno y Todopoderoso.


Al igual que las grandes religiones del mundo, los miembros Subud sostienen que a Dios no se le puede entender con la mente y el corazón. Lo único que se pide es paciencia, sinceridad y entrega, y que la persona someta su voluntad a la Voluntad de Dios. Subud no es oriental ni occidental, sino que pertenece a toda la humanidad, una humanidad frente al Único Dios. Y no es nada nuevo, porque es una experiencia tan antigua como la humanidad, es decir: la Gracia de Dios otorgada a los hombres según Su Voluntad. Sin embargo, en Subud hay algo nuevo, ya que puede que sea la primera vez en la historia en la que el ser humano puede recibir esa Gracia con tanta facilidad.Que los Estatutos de la Asociación puede ser descargado aquí.

Desde el punto de vista histórico, Subud comenzó en 1925, cuando un javanés llamado Muhammad Subuh Sumohadiwidjojo (Pak Subuh) recibió por primera vez e inesperadamente un contacto con el Poder de Dios. Este hecho inició un período de tres años de una intensa acción en su alma.

Al cabo de esos tres años, y en respuesta a sus preguntas, se le dijo que ese don podía ser compartido, que no era solo para él, sino que podía transmitirlo a quien se lo pidiera. Sin embargo, no debía buscar a la gente, sino solo esperar a que viniesen a pedírselo.

Al principio, sólo su familia y sus vecinos más allegados lo recibieron, pero, poco a poco, gente venida de otras partes de Indonesia recibió el contacto y, a su debido tiempo, Pak Subuh autorizó a esas personas a transmitírselo a otras.

Subud llegó a Occidente por primera vez en 1956. Pero su nombre, Subud (o Soeboed como se pronunciaba antiguamente), se utilizó por primera vez en 1947 y desde entonces fue extendiéndose a casi todos los países del mundo. No se hace publicidad de Subud y se difunde principalmente de boca en boca. No obstante, varias personas han escrito libros acerca de Subud despertando el interés de numerosos lectores que reconocen en ello algo que, consciente o inconscientemente, buscaban.

Pak Subuh (Pak o Bapak es un término indonesio que se le da a un hombre mayor o digno de respeto) hizo muchos viajes fuera de su país durante los años que siguieron a 1957 y hasta poco antes de su muerte ocurrida en 1987. En 1957 dejó Indonesia por primera vez en su vida y fue a pasar unos meses a Inglaterra invitado por un pequeño grupo de personas que habían recibido el contacto de un europeo que había vivido algún tiempo en Indonesia.

Varios cientos de personas vinieron a Subud durante la segunda mitad de 1957, algunas de ellas procedentes de otros lugares de Europa, África, Australia y América, quienes, a su vez, invitaron a Pak Subuh a visitar sus países.

Pak Subuh no era un maestro ni un líder, sino más bien un guía espiritual. Él proporcionaba guía, aconsejaba y daba explicaciones. Pero, según explicaba, todas las enseñanzas necesarias para la humanidad han sido dadas ya por las grandes religiones del mundo.

Subud no separa a nadie de su religión, sino que da la posibilidad de vivir de acuerdo con las enseñanzas de esas religiones, limpiando de impurezas a quienes lo practican y permitiéndoles llegar a ser verdaderos seres humanos.

La transmisión del contacto de Subud no depende de la presencia de Pak Subuh, puesto que autorizó a numerosos hombres y mujeres en cada país donde Subud estuviese establecido, a actuar como sus ayudantes y representantes. Estos "ayudantes" no tienen por qué tener necesariamente un alto nivel espiritual, aunque algunos, después de cuarenta, cincuenta o más años en Subud, pueden, hasta cierto punto, haber alcanzado realmente ese estado.

Los ayudantes son escogidos entre aquellas personas que están disponibles y tienen suficiente experiencia. Originalmente solo los nombraba Pak Subuh pero, desde su muerte, los nombran los ayudantes locales de su propio grupo.

La palabra “Subud” no está conectada directamente con el nombre de Pak Subuh, sino que es la abreviatura de tres palabras sánscritas: Susila, Budhi y Dharma. En Subud se traducen de la siguiente manera: Susila, significa vivir correctamente y de acuerdo con la Voluntad de Dios. Budhi, significa la fuerza interior que reside en la naturaleza del ser humano. Dharma, significa entrega y sumisión al Poder de Dios.

El latihan es la base de Subud. Latihan es una palabra indonesia que, aproximadamente, significa entrenamiento o ejercicio y, esas palabras, o su equivalente en otros idiomas, se utilizan a veces como sinónimos. No obstante, se prefiere el término latihan puesto que al ser una palabra poco conocida ayuda a disipar cualquier confusión respecto a que el latihan pueda parecerse o compararse con algún concepto o alguna experiencia ya conocida.

El latihan no puede enseñarse ni imitarse, porque surge espontáneamente del interno una vez recibido el contacto con el Poder de Dios, por medio de una persona que ya tenga este contacto. Es diferente para cada persona en función de sus necesidades. No surge por acción humana alguna ni por utilizar el corazón y la mente, sino tan sólo por la Voluntad y Gracia de Dios.

Al mismo tiempo, la voluntad humana es libre en todo momento de intervenir y detener la acción del latihan, que sólo seguirá, siempre y cuando nos entreguemos voluntariamente a ello. Aquellos que están autorizados a transmitir el contacto, es decir, los “ayudantes”, no hacen nada con la persona que va a recibirlo, sino que siguen simplemente su propio latihan junto con dicha persona, en la cual comienza a manifestarse el mismo proceso sin necesidad de utilizar el pensamiento, el deseo o algún acto de voluntad, excepto el de aceptar recibir este contacto. Lo único que se pide a la persona es que tenga una actitud interna de sincera y total entrega a la Voluntad de Dios.

El latihan se practica normalmente dos veces por semana en compañía de otros miembros de su mismo género, acompañados por uno o varios ayudantes que son los responsables de velar por la media hora que generalmente dura el latihan.

Las experiencias del latihan varían considerablemente. Son diferentes para todas y cada una de las personas en diferentes momentos. Al principio toma normalmente la forma de movimientos físicos y de sonidos. Esta es la manifestación normal y externa del contacto con el Poder de Dios, similar a la manera en que un instrumento musical suena y vibra cuando lo toca un ser humano. Con el tiempo, las experiencias tienden a hacerse más sutiles y refinadas.

El latihan es, por tanto, una auténtica adoración a Dios por medio de entregarse a Su Voluntad, y su acción es una purificación y un crecimiento interno. Ninguna enseñanza, ninguna disciplina impuesta y ninguna clase de imitación, sino únicamente el Poder de Dios, puede llegar hasta nuestro nivel interno, que es el lugar donde puede llevarse a cabo este trabajo. Solo Dios puede saber qué necesita cada persona. Por eso en Subud no hay enseñanza. El único Maestro es Dios.

Este proceso de purificación es progresivo y se produce en función de las necesidades de cada persona, de su capacidad de recibirlo y de su voluntad de aceptarlo. El poder que actúa en el latihan es de una fuerza infinita, pero no obliga a nadie contra su voluntad. El proceso de purificación progresa en la medida en que aceptamos someter nuestra propia voluntad a la Voluntad de Dios.

El proceso comienza a un nivel físico y, frecuentemente, da como resultado una mejora de la salud física, pero su acción es imprevisible. Lo único que puede decirse es que cada uno recibe lo que es verdaderamente bueno y necesario para sí mismo, siempre y cuando se entregue verdaderamente y someta su voluntad con paciencia y sinceridad.

La rapidez con la que se produce el proceso de purificación varía con cada persona y no puede acelerarse ni ser ayudado con esfuerzo alguno por nuestra parte. Lo único que podemos hacer es aceptar lo que recibimos y evitar que un mal comportamiento pueda destruir el trabajo que se está llevando a cabo en nosotros.

Subud es tanto para la vida externa como para la vida interna, tanto para los miembros individuales como para la asociación en su conjunto. Por lo tanto, además del latihan, Subud cuenta con una organización para los asuntos terrenales. Esta organización se conoce como Asociación Mundial Subud.

Cada centro Subud tiene su propio comité así como su propio grupo de ayudantes. Ambos -ayudantes y comité- trabajan juntos, pero cada uno en su claro y bien definido campo. En los países donde ya existe una organización nacional, también hay un comité nacional responsable de los temas organizativos de ámbito nacional. Esos comités son responsables de las finanzas, de proporcionar lugares para el latihan, de la organización de empresas benéficas y comerciales donde existan, etc. Los ayudantes tienen la responsabilidad de transmitir el contacto a los nuevos miembros, de organizar y estar presentes en el latihan general, de dar explicaciones acerca de Subud a quienes las pidan, de contestar las preguntas que hacen los miembros respecto al latihan, de apoyar a los comités y de visitar y hacer el latihan con los enfermos, etc.

Ni los ayudantes ni los comités ejercen poder alguno y solo cumplen con sus diversas tareas y responsabilidades como medios para servir a los miembros. Estas estructuras locales de la organización se complementan con ayudantes y comités regionales, así como con un grupo de ayudantes internacionales que sirve al Consejo Mundial Subud (WSC) (Todos estos cargos son nombrados por un periodo de tiempo limitado, y los que trabajan en ellos no se contemplan como gente especial o superior).

La parte organizativa de Subud está financiada por donaciones y contribuciones voluntarias de los miembros. La intención de Pak Subuh era que las finanzas se suplieran con donaciones procedentes de las empresas -bien particulares o colectivas- llevadas a cabo por los miembros. Sugirió que se considerase donar un 25% de los beneficios una vez deducidas las tasas y, por supuesto, después de tener en cuenta todos los gastos operativos razonables.

Además de afrontar estos gastos, la organización Subud cuenta también con una asociación separada dedicada al trabajo benéfico. Se conoce como Susila Dharma Internacional, una organización no gubernamental afiliada a las Naciones Unidas.

En la mayoría de los países, la Asociación Subud, sin ánimo de lucro, está registrada como una organización benéfica y, por lo tanto, exenta de impuestos para que todas las donaciones puedan utilizarse en pro de los objetivos de Subud.

Subud está abierto a toda persona de más de 17 años de edad, sin tener en cuenta la raza, el color, el credo, la religión, etc. A quienes desean unirse se les pide esperar un periodo de tres meses, durante el cual se reúnen con los ayudantes regularmente para poder hacer preguntas y estar más informados acerca del latihan de Subud. Si después de ese periodo de tiempo no han cambiado de parecer, entonces se les puede dar el contacto.

Miles de personas han venido a Subud y algunas lo han dejado. Subud es un regalo que se da gratuitamente, pero esto no lo hace necesariamente fácil o cómodo de seguir.

Subud no exige nada, y en los temas espirituales no hay coacción alguna. A las personas que se sienten atraídas hacia Subud, les decimos simplemente: “Vengan y vean por ustedes mismas.”

Una primera introducción a Subud
Adaptada por Roseanna Sawrey-Cookson
Londres, Inglaterra, 1966 y Canberra Australia, 1995 - revisado por el ejecutivo de la WSA en 2012. Traducida del inglés por: Paloma de la Viña


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